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Cuando la TV Secuestra la Democracia

23 de mayo de 2001
Por Gonzalo Marroquín Godoy

El magnate de la televisión guatemalteca Angel González hace y deshace a su antojo en la política del país. Es el virtual regente cuyos favoritos acaban en el palacio presidencial. El legendario Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid, dijo, "Yo no pongo ni quito rey, sólo sirvo a mi señor". En el caso de González, "señor" debería significar el pueblo.

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En 1999, la ciudad estadounidense de Miami se convirtió en el centro político de Guatemala. Hacia allá viajaban dirigentes y candidatos presidenciales de distintos partidos políticos, con el fin de obtener la bendición del "padrino" de la televisión guatemalteca, el empresario mexicano Angel González, quien en el correr de dos décadas había consolidado un monopolio influyente en la pantalla chica guatemalteca.

Era un "secreto" que ningún dirigente sectorial del país ignoraba, pero nadie se atrevía a denunciar, a pesar de la manipulación evidente de este personaje, quien regalaba publicidad a todos los candidatos, pero apostaba por uno en particular. Así ocurrió en la última elección, cuando el "ungido" fue el actual presidente Alfonso Portillo, quien no sólo recibió un multimillonario aporte publicitario, sino que además tuvo el apoyo absoluto de los telenoticieros de González.

Pero su aparición en política no es nueva. En 1985 surge por primera vez detrás del escenario, cuando aporta la totalidad de inversión publicitaria en televisión al democratacristiano Vinicio Cerezo, quien finalmente resultó cómodo ganador, en buena medida por su amistad y relación con González, quien luego recibió más frecuencias para radio y televisión, en pago por los favores brindados.

Hoy, Cerezo defiende públicamente a González, y recientemente declaró a la televisión que "él (González) ha colaborado con todos los candidatos ilimitadamente, y lo que sí debo decir es que todos los dirigentes políticos de cualquier partido, incluso los que le están criticando en este momento, recibieron apoyo y se lo volverán a ir a pedir cuando lo necesiten, porque la televisión es fundamental para las campañas políticas".

Nadie podría explicar de mejor manera el secuestro que sufre la democracia guatemalteca a manos de este misterioso empresario. Sin dar la cara en ningún país, González ha logrado crear un consorcio con más de 20 canales de televisión en Latinoamérica, según la revista especializada América Economía, la cual le llama el "Fantasma", porque en todos los países donde opera nunca utiliza su nombre, sino que busca a empresarios con los que se asocia para controlar frecuencias y negocios.

El caso de Guatemala es, sin embargo, el más emblemático de todos, tal vez porque González vivió en este país centroamericano, en donde ha llegado a convertirse en "gran elector" de los presidentes. Esto lo demuestra el hecho de haber apoyado a cada uno de los ganadores en los comicios generales desde 1985, y la postura oficiosa que asumen sus telenoticieros a continuación. No olvidemos que González ha ordenado el cierre de programas informativos independientes que asumieron posturas de oposición contra determinados gobernantes.

El Relator Especial sobre Libertad de Expresión de la OEA, Santiago Cantón, ha escuchado los testimonios sobre las violaciones que González comete, pero peor que eso, conoce detalles sobre ese secuestro de la democracia guatemalteca.

¿En qué país del Hemisferio se toleraría que un extranjero -que ni siquiera vive en el país- fuera ese "gran elector"? ¿Que sucedería en México si la televisión local la controlara un estadounidense y éste influyera en la política doméstica? ¿Que harían los argentinos, si sus frecuencias de televisión fueran utilizadas y manipuladas por un chileno, un brasileño o un uruguayo?

El tema del monopolio y su incursión manipulada en la política ha sido denunciado con fuerza en Guatemala por la prensa independiente, pero la televisión arremete contra los periódicos, tratando de minar su credibilidad, para mantener y ampliar su influencia política en el país. Si los guatemaltecos queremos liberar nuestra democracia, debemos luchar por ella, hasta lograr que este nefasto monopolio desaparezca y se respete el derecho a la información y la democracia.

Gonzalo Marroquín es director del diario Prensa Libre y vicepresidente de la SIP en Guatemala. En todo el Hemisferio es reconocido como un valladar de la libertad de prensa.

 


Cristy Argueta | 24 de noviembre de 2009

El 24 de noviembre de 2009 publicaron en prensa libre una nota "Nunca hay Recursos" firmada por su servidora. Efectivamente, escribí parte de esa nota, no en su totalidad. Que triste que prensa libre haya manipulado mi opinion y acomadado a su antojo; si esta simple nota se manipula, no quiero ni pensar demás. No considero prensa libre el mejor medio escrito, pero entre todos, siempre tuve preferencia por el. Ahora que personalmente confirmé su falta de profesionalismo, ética y veracidad, no me queda mas que decirles! que son otra basura mas en Guatemala!!! Cristy Argueta Gonzalez

legolas | 16 de diciembre de 2008

cuando los guatemaltecos tendremos el valor de denunciar este monopolio, y digo denunciar porque de eso hace mucho tiempo que ya nos dimos cuenta, por favor chapines no sigamos permitiendo que una sola persona dirija el rumbo de nuestro amado y lindo pais ¡no mas prostitucion de nuestra libertad¡ recordemos esto ¡¡¡¡antes muerto que esclavo sera¡¡¡¡¡